Aborto libre, seguro y gratuito. La lucha sigue.

 In Derechos, Salud, Sexualidad, Violencia de género

El día 8 de agosto de 2018, Argentina ha estado a punto de hacer historia. Después de semanas de movilizaciones multitudinarias a lo largo y ancho del país, y de prácticamente el mundo, el Senado argentino vota NO a la despenalización del aborto en el país. No al aborto libre, seguro y gratuito.

Una vez más, las decisiones sobre el cuerpo de las mujeres no son tomadas por nosotras mismas, si no por los hombres.

Se ha votado NO al aborto en un Senado compuesto mayoritariamente por hombres. Donde de los 69 votos, 41 han sido emitidos por hombres. Es decir, casi el 60% de las personas que han decidido sobre la libertad de las mujeres han sido hombres, y ellos han sido los que han decantado la balanza.

El voto femenino ha sido igual tanto para el Sí (14 votos, 50% mujeres) como para el No (14 votos, 50% mujeres). Sin embargo, la mayoría de los hombres, exactamente 24, han votado en contra de la despenalización del aborto y a favor sólo 17.

Así que, de nuevo, como en la mayoría de los casos, las mujeres no podemos decidir sobre nuestros cuerpos, y en este caso, no podemos decidir cuando queremos ser madres. Y si lo decidimos, podemos morir en el intento.

Esta decisión contiene numerosas falacias. No es cierto que la legalización del aborto libre hasta la decimocuarta semana provoque mayor tasa de abortos, no es cierto que el feto sufra, no es cierto que se utilice como método anticonceptivo. Tampoco lo es que las personas que estamos a favor del aborto libre, seguro y gratuito, no estemos a favor de la vida, lo estamos, pero también lo estamos en favor de la libre elección de la mujer a ser madre.

En este caso, la Iglesia Católica del país ha jugado un papel fundamental alegando la sacralidad de todas las vidas. De nuevo, una institución compuesta por hombres, ha sido clave en las decisiones políticas sobre la libertad de las mujeres. Además, una institución que no ha sido elegida por la sociedad y que no representa a su conjunto, sólo a los creyentes.

En cambio, los políticos deben gobernar para toda la sociedad, y en este caso, deberían haber escuchado a las mujeres, porque son sus derechos los que han sido cercenados con esta votación, son sus cuerpos y sus vidas las que están en juego.

Porque no se debatía sobre aborto sí o aborto no, se debatía sobre si las mujeres argentinas deben seguir jugándose la vida o no. Pero parece que eso no importa.

Pero no, las mujeres no nos vamos a rendir, las mujeres argentinas van a seguir luchando por conseguir sus derechos y lo seguirán haciendo hasta el año que viene cuando sea posible volver a debatir y votar sobre esta cuestión. Porque mujeres argentinas, las mujeres del mundo estamos con vosotras.

La lucha sigue.

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