Olympe de Gouges, pionera del feminismo

 In Mujeres en la Historia

Olympe de Gouges, pionera del feminismo

Como a lo largo de toda la historia de la humanidad, las gestas de las mujeres se han quedado en el olvido, en un olvido intencionado por los escritores de la historia: los hombres.

Sin embargo, aunque es todavía desconocida para muchas y muchos, se está tratando de visibilizar la figura de Olympe de Gouges, pionera del feminismo.

Parafraseando a Virgina Woolf, las mujeres necesitamos una habitación propia y capacidad económica para poder crear y escribir. Una frase que escribió a principio del siglo XX, por lo que podemos pensar que a finales del siglo XVIII la situación de las mujeres a ese nivel, era bastante peor.

Por lo que cabe esperar que hace más de dos siglos, las mujeres que podían dedicarse a escribir eran aquellas que tenían los medios económicos suficientes para ello.

Olympe de Gouges nació en una familia burguesa y se casó con un hombre mucho mayor que ella. Enviudó pronto y decidió no volver a casarse.

Tenía capacidad económica para no necesitar el matrimonio con un hombre para subsistir y el ser viuda le aportaba independencia y estatus para poder dedicarse a la escritura.

Hasta el año 1770 las mujeres casadas aún necesitaban el permiso de su esposo para publicar, no así las viudas.

Fue escritora, dramaturga, panfletista y política. Se relacionó con las élites intelectuales parisinas e incluso montó una compañía teatral itinerante para representar sus propias obras.

También fue la primera, aunque no la única, en proponer la creación de un teatro reservado a la representación de obras escritas por mujeres, quienes encontraban muchas más dificultades que los hombres para hacerlo.

Olympe de Gouges, pionera del feminismo, refleja esto en sus obras. En ellas incluye sus principios e ideales, entre los que destacan la defensa de la igualdad y la libertad de los negros y de las mujeres.

Fue abolicionista y luchó por la liberación de los esclavos. Sin embargo, tal y como ella misma refiere en la Declaración de Derechos de la Mujer y la Ciudadana, su texto más famoso: “El esclavo varón ha hecho acopio de fuerzas y se ha visto en la necesidad de recurrir a las tuyas para romper con sus grilletes. Sin embargo, una vez liberado, se ha mostrado injusto con su compañera”.

Esto mismo es lo que ocurrirá un siglo después en Estados Unidos, cuando las mujeres y en especial las sufragistas, luchen por la abolición de la esclavitud, consiguiéndolo en 1865 y postergándose una vez más el voto de las mujeres, con la complacencia de los esclavos varones liberados.

De modo que es importante recordar que el feminismo nunca se ha beneficiado de sus alianzas. (https://hablemosdefeminismo.com/el-feminismo-nunca-se-ha-beneficiado-de-sus-alianzas/)

Olympe nace y vive en una época marcada por las revoluciones, la inglesa, la de Estados Unidos y finalmente la de su propio país, Francia, que supondrá la caída del absolutismo.

En el contexto revolucionario proliferaron periódicos e imprentas. Los panfletos y carteles se imprimían constantemente, y en ellos Olympe puso todos sus esfuerzos para plasmar sus ideales.

Al igual que Olymple, las mujeres participaron de la revolución, aportaron sus ideas y sus fuerzas y las desoyeron.

A modo de ejemplo, en 1790, Etta Palm d’Aelders y Nicolas Condorcet piden a la Asamblea Nacional que se extiendan los derechos civiles y políticos a las mujeres. Se niega de nuevo. En 1791 se registra la entrada de una petición a dicha Asamblea “Ustedes anularon todos los privilegios, anulen también los del sexo masculino. Trece millones de esclavas llevan las cadenas que les colocaron trece millones de déspotas”.

Olympe forma parte de ese grupo de mujeres políticas que llevaron una intensa actividad parlamentaria sin pertenecer a la Asamblea.

Sin embargo, y pese a los reclamos de muchas mujeres como Olympe, sus vindicaciones se ignoran.

Muestra de ello es que se acepta la premisa de que un conde no puede conocer, representar y defender las necesidades de un campesino, pero en cambio un hombre sí que puede hablar en nombre de la mujer.

Ante esta situación de injusticia hacia las mujeres Olympe de Gouges, pionera del feminismo, escribe su texto más famoso: Declaración de los derechos de la mujer y la ciudadana, que escribiría en el mismo año que otra gran pensadora feminista, Mary Wollstonecraft. Ella  escribe Vindicación de los Derechos de la Mujer, respondiendo a través de este a la educación propuesta por Rousseau en su Emilio.

Olympe escribe este texto como un ataque frontal hacia la inclusión de la carta de derechos del hombre y el ciudadano, que excluye totalmente a las mujeres, en el preámbulo de la Constitución francesa, desoyendo los debates y aspiraciones de la mitad de la población que veía en este nuevo texto legislativo la oportunidad de ser incluidas en el estado de derecho y dejar de ser menores y tuteladas por los hombres.

En este texto escribe frases tan contundentes como “Despierta, mujer. El tañido de la razón resuena en todo el universo. Abraza tus derechos”.

O como “Hoy vuestro imperio ha caído. ¿Qué es lo que os queda? La certeza de la injusticia del hombre”.

Pero Olympe no solo escribe este manifiesto en favor de las mujeres. A lo largo de sus numerosos textos políticos hace pública en numerosas ocasiones la situación de las mujeres y lo injusta que esta es.

Por ejemplo, escribe en 1789 el texto Proyecto útil y saludable, en el que refleja lo siguiente: “Las mujeres, por desgracia, son demasiado desdichadas y débiles, ni han tenido nunca verdaderos protectores. Condenadas desde la cuna a una ignorancia insípida, sin que se nos dé ni una pizca de ambición desde la infancia, lastradas por los males sin nombre que nos otorga la naturaleza y que nos hacen demasiado infelices, demasiado infortunadas como para esperar que algún día los hombres vengan a socorrernos”.

Por tanto, la lucha de Olympe de Gouges por los derechos de las mujeres y su igualdad es una constante en su pensamiento y en sus textos y debe ser reconocida como una figura clave del  pensamiento feminista.

Fue una mujer muy avanzada a su tiempo, con unos postulados feministas que todavía hoy reivindicamos tres siglos después.

El feminismo, con Olympe de Gouges como una de sus referentes, nace de la corriente ilustrada que se fragua en la revolución francesa, pero como dice Amelia Valcárcel, el feminismo es el hijo no deseado de la Ilustración y la historia de Olympe de Gouges lo refleja.

Cuando los derechos de las mujeres dependen de los hombres, nunca logramos nada. Debemos de seguir luchando y seguir conociendo a personajes tan importantes como Olympe.

Podéis ampliar información sobre Olympe de Gouges y su trayectoria política en el libro “Camino a la Guillotina, textos políticos de Olympe de Gouges.

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